A ver, tengo tan solo 15 años y en ratos aburridos o de
casualidad castigo a mis ojos leyendo cosas que se cuecen por las redes sociales.
Lo que hay que ver: niñas de no menos de 13 años contando el pedo que se
pillaron la noche anterior, la botellota que planifican para el sábado, el
novio nuevo que se han echado esta semana o incluso el polvo que le han echado…
Y con todo esto me pregunto: ¿De qué coño vais?
Os subís las tetas hasta el cuello y enseñándolas lo más
posibles tragáis tripa y aprovecháis para que se os vean otras cosas… Y justo
ahí, la foto, en el baño cutre de tu casa. ¿Qué más da que salga la escobilla
de water o tus asquerosos cepillos de dientes? Tú solo quieres enseñar y
convertir las redes sociales en revistas porno.
Segunda parte, toca ver si tienes amigos o eres una puta
marginada: los estados.
‘Nadie me quiere’ ‘Parece que a nadie le importo’ y demás
mierdas. Y empiezan los tontos de turno a comentar como locos y diciéndote ‘sí
me importas y te quiero mucho’. ¡Pues mentira tí@! Quizás le importes pero no
de la manera que tú lo interpretas. Sí, es conveniencia y ese ‘te quiero’ es
simplemente uno de los miles que se regalan sin sentirlo a las personas de las
redes sociales. Los ‘te quiero’ ya equivalen a lo mismo que decir ‘Hola’. Automático
y sin pensar.
¿Y ese 8 acostado que ponéis al final de los nombres de
vuestros ‘amores’? Para algunos puede significar amor eterno, pero para ti no.
Para el rollo que tienes que has conocido hace unos días, no.
Y parece que la gente así se clona, cada vez hay más. Más
mierda.
Y como ésta, además de canis que es la raza más común de
estos especímenes, hay más gente que se clasifican como si fueran cromos en ‘frikis’,
‘emos’, ‘pijos’, ‘góticos’…
No hay clases, hay personas con gran variedad de gustos, con
una forma especial de pensar y de actuar, con una forma concreta de vestir… Con
personalidad.
Pues eso, aparentemente tengo 15 años, pero con todo esto
demuestro una mente adulta y madura en el insignificante cuerpo de una niñata
como vosotras. Al menos creo y tengo la esperanza, de que queden niñatas que
piensen igual que yo… Creo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario